5.4 Disponibilidad de aparatos informáticos de bajo costo
Gobiernos y socios en favor del desarrollo del mundo entero han puesto en marcha una amplia gama de iniciativas para instalar computadoras en las escuelas. Las opciones de compra varían desde la adquisición centralizada de nuevos equipos por parte de los ministerios de educación hasta la donación de computadoras restauradas por organizaciones no gubernamentales.114 Uno de los objetivos frecuentes ha sido reducir la proporción de estudiantes por computadora para que los niños dispongan de más tiempo de utilización.
Se ha observado recientemente la tendencia a la adopción del modelo "uno a uno", en virtud del cual cada estudiante tiene su propia computadora portátil. Este movimiento tiene sus raíces en la iniciativa de Nicholas Negroponte (cofundador del Media Laboratory del MIT) de facilitar a cada niño una computadora portátil de bajo precio. En la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información de 2005 se presentó un prototipo de esa computadora.115 Posteriormente, Negroponte fundó la asociación Una computadora portátil por niño (OLPC), que fabrica computadoras XO a costo reducido, concebidas especialmente para niños de países en desarrollo.116 Se han solicitado, entregado y/o instalado alrededor de 600 000 computadoras portátiles XO en unos 30 países de todo el mundo.117 La mayor cantidad de ellas corresponde a Uruguay, que se comprometió a entregar a todos los niños de escuela primaria una computadora portátil antes de finales de 2009.118
Algunos organismos de desarrollo están cumpliendo una función de respaldo importante en el movimiento OLPC. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presta apoyo financiero a proyectos pilotos de Haití119 y Paraguay.120 La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional brinda asistencia al proyecto OLPC para Afganistán121, en tanto que el Gobierno danés ayuda a financiar un proyecto piloto de OLPC en Nepal.122
La creciente visibilidad del enfoque informático uno a uno ha despertado la atención del sector de la industria electrónica. Intel, la empresa gigante de semiconductores, ofrece ahora una computadora a bajo costo, la Classmate, para establecimientos educativos de países en desarrollo.123 La Classmate se utiliza en la iniciativa ciberescuela de Portugal, y Venezuela ordenó recientemente un millón de ellas. Se ha creado también la minicomputadora Eee de ASUS, fabricada por una empresa de productos electrónicos de Taiwán, con fines educativos en varios países, incluido el pedido de un millón de unidades destinadas a escuelas en Rusia. Como parte de su programa Una computadora por estudiante, Brasil concedió recientemente una licitación de 150 000 computadoras portátiles Mobilis fabricadas por la India.124
La importancia de estos proyectos de conectividad en las escuelas radica en que, por lo general, suponen un componente de red. La mayoría de las iniciativas uno a uno están concebidas para incorporar servidores informáticos escolares conectados a Internet con objeto de descargar programas informáticos, libros electrónicos y aplicaciones educativas en las computadoras portátiles de la escuela. Como resultado, el movimiento de computadoras de bajo costo despierta cada vez mayor interés en la necesidad de fomentar la conectividad en las escuelas.