2.1 Una mirada al mundo Indígena
Distribuidos en todos los continentes, se estima que son más de 320 millones de personas, que representan 5% de la población mundial, sin embargo, los pueblos Indígenas también representan el 75% de la población en mayores condiciones de pobreza en el planeta. Desde Groenlandia, a las Américas, África o Indonesia, se reproducen los conflictos por la tierra y recursos naturales, la discriminación y exclusión, la violación de derechos humanos y la extinción de las culturas tradicionales que afecta a estos pueblos.
El Informe de las Naciones Unidas sobre Pueblos Indígenas revela una situación alarmante. En los Estados Unidos, un Indígena tiene 600 veces más probabilidades que la población general de contraer tuberculosis y un 62% más de probabilidades de cometer suicidio. En Australia, es probable que un niño Indígena muera 20 años antes que sus compatriotas no nativos. La diferencia en materia de esperanza de vida en Nepal también es de 20 años, mientras que en Guatemala es de 13 años y en Nueva Zelandia, de 11. El desplazamiento forzado y el exterminio sistemático son algunos de los crimines cometidos diariamente en contra de esos pueblos milenarios. En ese contexto, la exclusión digital ha servido para acentuar los mecanismos de aislamiento, opresión y exclusión de esa población.
Pero el avance tecnológico también se presenta como un escenario de posibilidades. Internet, radio, televisión son algunas de las innovaciones que empezaron a ocupar el escenario de los pueblos Indígenas. Las nuevas herramientas han sido utilizadas como instrumentos para denunciar las violencias y abusos sufridos, apoyar en la organización y en el fortalecimiento y valorización de sus culturas. Así, la participación y destino de los pueblos originarios en la Sociedad de la Información pasa por los usos y apropiación que estos hacen de las TICs. Hay signos claros de que la brecha digital puede convertirse en Oportunidad Digital.