3 Atender a las necesidades de la mujer en materia de aprendizaje: utilización de las TIC en la alfabetización y la educación permanente
En relación con las TIC y la alfabetización, pueden mencionarse al menos dos dimensiones principales. La primera se refiere a la enseñanza de habilidades básicas como la lectura, la escritura y el cálculo impartida a "analfabetos". Las TIC permiten elaborar materiales didácticos interactivos y audiovisuales que se utilizarán en el aula, y constituyen un instrumento de ayuda en la enseñanza escolar y a distancia.
La segunda dimensión contempla la adquisición de conocimientos digitales funcionales, ingredientes del desarrollo socioeconómico. En este caso, la tecnología se pone a disposición de los destinatarios para utilizar, adaptar y formular aplicaciones de interés para su vida cotidiana.
En este capítulo se examinan ambas dimensiones. Tomando como punto de partida los conocimientos digitales, se presentan iniciativas que favorecen directamente la formación de la mujer en materia de tecnología, y se analiza la manera en que inciden en su autonomía socioeconómica. Se examinan además las TIC y la función que cumplen en la ejecución de programas de alfabetización básicos. Ambas dimensiones son igualmente importantes y suelen ser indisociables. Esto es lo que ocurre, por lo general, con respecto a la creación de capacidades y la formación de la mujer.
Para optar por estas tecnologías en el aprendizaje y la enseñanza, hay que reconocer de forma amplia y sistemática que las TIC pueden complementar el sistema educativo convencional. Cuando se formula una determinada política, en vez de considerarlas elementos complementarios, deben integrarse en una serie de programas de alfabetización de adultos. Una política en la materia tendrá que abordar dos aspectos fundamentales para lograr la plena participación de la mujer:
• Un enfoque centrado en los derechos – Tendrá consecuencias más positivas para la mujer dado que fomentará su autonomía y sus aptitudes.
• Un enfoque centrado en la pobreza – Puesto que el problema del analfabetismo está vinculado de manera inextricable a la pobreza, todos los sectores, ministerios y organismos que se ocupan de los problemas derivados de la pobreza deben incorporar una perspectiva de alfabetización.