4.1 Acceso a la información y a la formación: desde zonas rurales a escala nacional
Las TIC pueden desempeñar múltiples funciones en la formación, la capacitación, el aprendizaje práctico y el desarrollo comunitario, que pueden llevarse a cabo a través de los centros TIC comunitarios. Existen diversas herramientas para impartir de manera eficaz y eficiente cursos de formación informales, cursos avanzados para obtener un diploma, aprendizaje mediante la comunicación con otros o informarse acerca de lo que están haciendo los demás. Como dijo el escritor y experto en gestión Peter Drucker, el aprendizaje es un proceso de adaptación al cambio que dura toda la vida, por lo que lo más importante es enseñarle a la gente a aprender.
Un ejemplo interesante de ciberenseñanza oficial es la formación continua que ofrece la Escuela de Enfermería Virtual de la Fundación de Investigación en Medicina de África (AMREF), de la que se benefician miles de enfermeras de Kenya. Desde 2008, la ciberenseñanza se ha convertido en la modalidad preferida debido a factores tales como su interactividad, la buena relación costo a eficacia, la facilidad de revisión y la capacidad de lograr el objetivo en menos tiempo y/o a menor coste que un programa presencial. También permite continuar prestando el servicio, aplicar instantáneamente lo aprendido y mejorar la calidad de la atención sanitaria. El segundo ejemplo (Maarifa) ilustra la naturaleza estratificada de utilizar las TIC para la enseñanza.
Ejemplo: Cualificaciones sanitarias para enfermeros en Kenya (hípervínculo)
En julio de 2008, el hospital nacional de Kenya y la fundación AMREF41 firmaron un Memorando de Entendimiento para convertir 500 enfermeras colegiadas (enrolled) en enfermeras comunitarias tituladas (registered), a través de la Escuela de Enfermería Virtual de AMREF (AVNS). AMREF se comprometió a impartir formación a enfermeras durante los siguientes cinco años, utilizando módulos de formación informáticos. Las enfermeras podrán actualizar sus conocimientos sin dejar de trabajar, utilizando un curso electrónico tutelado que combina la teoría con la experiencia clínica en cualquiera de los más de 100 centros de formación informatizados de ocho provincias. Estos centros dan servicio en diversas zonas rurales y remotas, así como en barrios marginales (por ejemplo los campos de refugiados de Garissa y Dadaab en la provincia situada al Noreste de Kenya
Se trata de una asociación pública-privada entre el Consejo de Enfermería de Kenya (NCK), AMREF, Accenture, las Facultades de Medicina de Kenya, varias escuelas de enfermería privadas y religiosas y el Ministerio de Sanidad, en la que todos colaboran para impartir un programa de ciberenseñanza para enfermeras de alcance nacional. El programa comenzó en septiembre de 2005 en cuatro escuelas y 145 estudiantes con el objetivo de que 22 000 enfermeras comunitarios "colegiadas" se conviertan en "tituladas" en un plazo de cinco años. Las enfermeras colegiadas representan el 70% de la mano de obra de este sector y el 45% de la mano de obra en el sector de la sanidad en Kenya. Estas enfermeras son el primer punto de contacto para las comunidades pero no disponen de las aptitudes necesarias para tratar enfermedades emergentes y reemergentes, tales como el HIV/SIDA. Para ese motivo es indispensable recurrir a la formación profesional continua que permitan mejorar los niveles de atención sanitaria de conformidad con los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la sanidad (4, 5 y 6) y responder eficazmente a enfermedades diversas y complejas.
Tras el éxito de este programa, en abril de 2010 la AMREF, la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y Johnson and Johnson (J&J) lanzaron un programa de ciberenseñanza destinado a mejorar las capacidades de gestión de organizaciones que se ocupan del HIV y el SIDA en Kenya. En asociación con el Consejo Nacional de Control del SIDA (NACC), el programa se utilizará para formar a 7 000 directivos del NACC en administración y gestión sanitaria eficaz.
(Para mayor información véase www.amref.org, http://multimedialearning.posterous.com/amref-african-medical-and-research-foundation y http://kenya.amref.org/what-we-do/upgrading-20000-nurses-in-kenya)
Ejemplo: Emancipación en zonas rurales y agrícolas del Este de África
Iniciado en 2007, los centros Maarifa42 (palabra en swahili que significa conocimiento) constituyen un proyecto de la red de información de tierras áridas (ALIN), una organización que se encarga de facilitar el intercambio de ideas, experiencias y conocimientos entre comunidades con el fin de mejorar la capacidad socioeconómica a través de herramientas multimedios. El proyecto comprende el establecimiento de centros de conocimiento comunitarios (CKC) en las zonas rurales de Kenya, Tanzanía y Uganda que, en asociación con otros organismos, tratan de hacer llegar las TIC comunidades rurales para permitir la documentación y el intercambio de conocimientos locales, en particular los relacionados con la agricultura y la gestión de recursos naturales.
Existen de 10 centros Maarifa, ocho en Kenya, uno en Tanzanía y uno en Uganda. Estos centros se crearon para aumentar el acceso a la información en comunidades rurales y convertir sus experiencias en conocimientos y lecciones aprendidas. Cada centro está equipado con herramientas de TIC básicas (computadores y acceso a Internet) que permiten generar, acceder y divulgar información. Los centros disponen de una zona de recursos que contiene material como periódicos, revistas, libros, informes de investigación, información almacenada en medios electrónicos (CD‑ROM), material audiovisual (DVD), compendios y todo tipo de recursos basados en la web. En los centros Maarifa, los miembros de la comunidad pueden acceder y compartir información sobre cómo mejorar sus medios de sustento a través de las nuevas tecnologías para la agricultura y la ganadería, teniendo en cuenta aspectos tales como el medio ambiente, el cambio climático y la información actual sobre los mercados. Los centros también ofrecen información relacionada con la sanidad, cuestiones de género y HIV/SIDA.
Los centros imparten formación básica en TIC a los miembros de la comunidad, muchos de ellos jóvenes que han terminado la secundaria, así como alumnos de primaria, muchos de los cuales han creado clubs de información. Estos centros también actúan como núcleos de información para los trabajadores en el desarrollo comunitario, quienes proporcionan servicios de agricultura y otros servicios conexos en la región. Los centros se utilizan para obtener gratuitamente información sobre el desarrollo (en línea) y enviar informes semanales a sus ministerios u organizaciones, además de para otros servicios básicos de oficina tales como tratamiento de textos, fotocopias y acceso a Internet gratuito.
Normalmente los centros Maarifa se gestionan mediante un comité asesor formado por unos 5 a 8 miembros seleccionados entre los interesados de la comunidad local. Según ALIN, el proceso de selección garantiza que la composición de miembros sea equitativa en cuanto a género, represente el interés de grupos especiales y procedan de diversos círculos. El programa voluntario de ALIN ayuda al funcionamiento de los centros. Los voluntarios trabajan en el centro durante un año bajo la supervisión de organizaciones asociadas locales. Por lo general, se trata de jóvenes graduados en comunicación de masas, agricultura, medio ambiente o desarrollo comunitario. Los voluntarios gestionan las actividades del centro, coordinan la recopilación de conocimientos y experiencias locales en materia de desarrollo e imparten formación a las comunidades locales sobre la utilización de herramientas de TIC. Los centros Maarifa también fomentan la participación activa de la mujer. Para mejorar la capacidad de la mujer de participar activamente en iniciativas de desarrollo e invertir la tendencia a su exclusión, especialmente en zonas áridas, ALIN promueve la integración de la mujer en pro del desarrollo y la información